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Información de Prensa sobre la 58ª Reunión Anual de la Comisión Ballenera Internacional
St. Kitts y Nevis de las Indias Occidentales, será anfitrión de la 58ª Reunión Anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) entre el 24 de mayo y 20 de junio de 2006. Este comunicado provee antecedentes sobre la CBI y temas claves de la reunión a desarrollarse durante este año, y que promete ser diferentes a otras, ya que por primera vez desde que se prohibiera la cacería comercial de ballenas, los países pro-balleneros probablemente alcancen la mayoría de los votos. Japón ha amenazado con utilizar esta mayoría para eliminar de la agenda algunos temas vitales para la conservación y bienestar de las ballenas.
Antecedentes
En 1982, después de siglos de sobre-explotación, muchas poblaciones de ballenas estuvieron cerca de la extinción y la Comisión Ballenera Internacional (un cuerpo formado bajo un tratado en 1946, para reglamentar la cacería de ballenas y sus conservación) acordó implementar una prohibición, “la moratoria”, a la cacería comercial de ballenas.
La moratoria entró en vigor en 1986 y ha sido, en su mayor parte, una medida de conservación exitosa: la cacería comercial declinó y algunas poblaciones de ballenas, aunque no todas, están recuperándose lentamente. A pesar de la prohibición, Japón, Islandia y Noruega explotan resquicios legales en el texto del tratado que fundó la CBI, matando cientos de ballenas cada año. Sumado a esto, la CBI permite a ciertas comunidades aborígenes, cuyos necesidades nutricionales y culturales por las ballenas y la cacería han sido reconocidas, cazar algunas especies, exclusivamente para consumo local.
Japón continúa matando Ballenas minke desde 1987 por medio de un resquicio legal que permite la cacería de ballenas teniendo como objetivo la investigación, en programas de “cacería científica”. Actualmente, Japón se ha adjudicado una cuota de más de 900 Ballenas minke anuales para capturar en la Antártida. Este país ha decidido aumentar su cuota a más del doble, de las 400 que se adjudicara el pasado año, aunque esta región fuera designada por la CBI, como santuario ballenero en 1994. Este año además, Japón añadió 10 Ballenas fin a su “investigación” antártica y planea comenzar a capturar Ballenas jorobadas el próxima año. También ha fijado una cuota de 160 Ballenas minke, 10 Cachalotes, 50 Ballenas de Bryde y 100 Ballenas sei en su cacería de “investigación”, en el Pacífico Norte. Debe destacarse que los resultados de la llamada “cacería científica” conducida por los científicos japoneses nunca han sido publicados o sometidos a revisión por un grupo de pares, y que esta ha sido declarada innecesaria por la CBI.
Japón también mata decenas de miles de pequeños cetáceos anualmente para su mercado interno, a pesar de la preocupación existente sobre el impacto de estas cacerías sobre sus respectivas poblaciones, los crueles métodos utilizados, y las altos niveles de contaminantes encontrados en estas especies. En 2001, Japón legalizó la matanza y venta de ballenas capturadas en redes de pesca que resultó en un crecimiento inmediato del “bycatch”, incluyendo el de una población de Ballena minke que se encuentra enfrentando la extinción (véase “J-Stock” a continuación).
La demanda de carne de ballena en el mercado japonés está disminuyendo rápidamente a pesar de que nuevas especies y miles de toneladas de carne adicional, van a ser producidas este año a causa de la expansión de su cacería. La carne de Ballena de Bryde (nueva en 2000) ha caído a casi la mitad de su valor desde 2000; la carne de Ballena minke ha caído dos tercios de su valor en el mismo período, y la carne de Ballena sei – nueva en 2002, y una vez la más apreciada – ha caído a casi un tercio de su valor desde 2002. En 2005, la carne de Ballena sei fue vendida a un precio menor que la de Ballena minke. Japón espera que la carne de Ballena fin y jorobada pueda re-estimular el interés del mercado en la carne de ballena.
Para ayudar a vaciar sus almacenes y atraer a una generación de consumidores de ballenas, el gobierno de Japón subvenciona la venta de más que 1,6 toneladas de carne de ballena a cientos de escuelas en las prefecturas de Wakayama, Kyoto, Osaka y Nara, y Tokio. El Programa de Almuerzo Escolar está creciendo, la suma de carne de ballena servida a niños en solo el primer mes de 2006, fue casi doble la misma cantidad para todo el año 2005.
Noruega continua cazando Ballenas minke en el Atlántico Norte desde 1993, por medio de una “Objeción” alojada contra la moratoria en 1982, que eximió a Noruega de la prohibición, aunque esto esté en contra del espíritu de la moratoria. Noruega se ha concedido una cuota cazar 796 Ballenas minke en el verano de 2005, pero la aumentó más de 30% en 2006, hasta un total de 1052 ballenas.
Casi no existe mercado para el blubber en Noruega. Miles de toneladas de este producto se han acumulado en almacenes, han sido quemadas o arrojadas al mar desde que el comercio internacional en productos de ballenas fue prohibido por CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres) por deferencia a la prohibición de cacería comercial establecida por la CBI y al amenazado status de las ballenas.
Islandia se retiró de la CBI en 1992, en protesta a la moratoria. En 2002, en una reunión especial de la CBI, Islandia se reincorporó a la misma, con una reserva contra la moratoria a la cacería comercial de ballenas. Mientras tanto, Islandia, como Japón, cazan bajo la excepción de “Investigación”, matando 36 Ballenas minke en 2003, 25 en 2004, y 39 en 2005. Islandia amenazó con reasumir la cacería comercial bajo reserva, en 2006, pero no ha dado indicios aún de que comenzará dicha cacería este año. Islandia no ha reportado ningún dato de sus cacerías científicas a la CBI.
¿Qué va a ocurrir en la reunión de la CBI de 2006?
¿Los Balleneros ganarán la mayoría?
Aunque muchos gobiernos se oponen vigorosamente a la cacería de Noruega, Islandia y Japón desafiando la moratoria, un creciente número de países en desarrollo que recientemente se han unido a la CBI, apoyan sus esfuerzos para revertir la prohibición a la cacería comercial. El ingreso en los últimos doce meses de Camerún, Gambia, Nauru y Togo, y los rumores que más países en desarrollo están planeando unírseles pronto, sugiere que las naciones pro-balleneras están más cerca de lo que han estado en décadas, de ganar una mayoría simple.
Si esto ocurre a tiempo para la 58ª CBI (lo cual parece probable), las naciones pro-balleneras serán capaces de adoptar varias medidas que podrían traer más cerca, la reasunción de cacería comercial, y desorganizar totalmente la reunión. Por ejemplo, con una mayoría simple de votos, podrían cambiar los términos de referencia de los Comités y Grupos Trabajo para remover todo los aspectos relacionados con la conservación o, peor aún, suprimir estos grupos de trabajo y comités completamente. También podrían no permitir la asistencia a las reuniones, de organizaciones dedicadas a la conservación y bienestar animal.
Si bien no podrá revertir la moratoria – para lo cual necesitan una mayoría de ¾ de los votos – el daño al funcionamiento de la Comisión y su trabajo podría ser significativo, y su efecto de largo alcance. Por ejemplo, las resoluciones de la CBI en contra de aspectos relacionados con la conservación podría enviar el mensaje incorrecto a la comunidad internacional e impactar sobre la conservación de ballenas en otros foros que siguen el camino tomado por la CBI.
Normalización de la CBI
Anticipándose a la posesión de la mayoría simple en la reunión de este año, Japón ha introducido en la agenda un nuevo ítem, “Hacia la normalización de la CBI”. Japón y sus aliados han señalado que intentan utilizar este ítem de la agenda para dar una nueva interpretación del mandato de la CBI, alejándola de los aspectos sobre conservación y bienestar animal, y retrotrayéndola a su foco en los años 1940, donde su función consistía básicamente en regular la cacería de ballenas.
WDCS y Fundación Cethus temen que las naciones pro-balleneras podrían usar este ítem de la agenda para revocar décadas de importantes resoluciones y decisiones sobre temas de conservación y bienestar animal, así como también eliminar temas de la agenda. Japón ha establecido ya que intenta remover toda discusión de temas relacionados con delfines, marsopas y otros cetáceos pequeños. También propone introducir el mecanismo de votación secreta, para que el mundo no pueda ver quien está votando en contra de la conservación y el bienestar de las ballenas.
Esquema de Manejo Revisado (RMS)
Solo unos pocos años después de la implementación de la moratoria a la caza comercial, la CBI comenzó a negociar un régimen para reemplazarla, el Esquema de Manejo Revisado (RMS, por sus siglas en inglés).
La discusión sobre el RMS ha continuado desde 1994. Pero mientras las naciones anti-balleneras han hecho numerosas concesiones sobre su alcance y especificaciones, volviéndola más y más débil, las naciones pro-balleneras no han hecho concesiones por su parte. En su lugar, han aumentado sus demandas a tal grado, que muchos miembros de la CBI parecen ahora creer que la adopción de un, incluso pobre RMS, es políticamente preferible a una socavada Moratoria. Creemos que el RMS, en el estado que se encuentra actualmente, no sería capaz de identificar cualquier de las violaciones que han plagado la historia de la CBI. Luego de un taller sobre el RMS realizado tempranamente este año, el cual terminó en un impasse, no hay propuestas para la adopción del RMS esperado en la agenda para esta reunión.
Cacería de Subsistencia Aborigen
No obstante la moratoria a la cacería comercial, la CBI continúa concediendo derechos de cacería de subsistencia aborigen (ASW, por sus siglas en inglés) a grupos indígenas que han demostrado una necesidad tradicional, nutricional y cultural por las ballenas. Todas las cuotas ASW fueron renovadas en 2002, permitiendo la matanza de casi 400 ballenas, anualmente. WDCS y Fundación Cethus se encuentran preocupados acerca de que las reglas de manejo de ASW no se encuentren apropiadamente implementadas y que la categoría esté siendo abusada, particularmente en el caso de Groenlandia.
Groenlandia
Por mucho tiempo WDCS y Fundación Cethus se han preocupado por la sostenibilidad de las cacerías ASW de Groenlandia para Ballena minke y Ballena fin, así como también su cacería de miles de delfines y marsopas, anualmente.
- Las estimaciones de abundancia para Ballena minke y Ballena fin del Oeste de Groenlandia se encuentran desactualizadas (la última estimación de Ballena minke es de 1993, y la para Ballena fin es de 1987). Hasta que Groenlandia no recolecte más datos para estas poblaciones, el Comité Científico de la CBI no puede establecer cuotas seguras;
- Groenlandia ha fallado repetidamente en cumplir con el requerimiento del Comité Científico de la CBI para emprender investigación vital y proveer datos;
- Dos cuerpos de gerencia regional han expresado “grave preocupación” que la cacería de Narvales de Groenlandia, es no sostenible; los stocks están disminuyendo dramáticamente, y las capturas necesitan ser recortadas a 135 Narvales en 2006;
- Groenlandia ha afirmado públicamente que posee más carne de ballena de la que necesita, y que está interesada en el comercio internacional;
- El uso de armas inadecuadas puede resultar en que la muerte de una ballena lleve muchas horas en las cacerías de Groenlandia. Una Ballena minke demoró 300 minutos en morir, en una cacería con rifle durante el 2002.
WDCS y Fundación Cethus creen que la cuota de cacería de subsistencia aborigen no puede ser apoyada y debería ser reconsiderada por la Comisión, como una cuestión de urgencia.
Matanza de Delfines
Cerca de 20.000 defines, marsopas y otros odontocetos pequeños son muertos en aguas costeras japonesas cada año. WDCS y Fundación Cethus están muy preocupados por porque no sólo estas cacerías son increíblemente inhumanas, sino también porque se encuentran pobremente reguladas y en algunos casos, podrían ser no sostenibles.
Los pescados carnean hasta 2.000 delfines anuales en las cacerías dirigidas de Japón. Entre 2000 y 2004, más de 6.000 delfines y odontocetos pequeños, han muerto de esta manera. En este mismo período, cerca de 250 delfines fueron capturados con vida en estas cacerías para la industria del cautiverio. La mayoría de los delfines permanecen dentro de Japón en parque marino y oceanarios, pero otros son embarcados a China, Filipinas, Corea del Sur y Palau.
A pesar de las críticas internacionales sobre los métodos inhumanos de matanza utilizados en las cacerías dirigidas de delfines, y como las prefecturas japonesas parecen estar al borde de abandonar esta práctica, la demanda de animales vivos para la industria de la exhibición pública está revigorizando las capturas dirigidas en Japón. ‘Driven by Demand’ (disponible en www.wdcs.org) detalla la demanda de delfines para parques marinos y el grado al cual esos parques ahora utilizan y alientan las capturas dirigidas de Japón, encargando y adquiriendo animales vivos obtenidos de ellas.
Como resultado, varias organizaciones internacionales de zoológicos y acuarios, tales como la Asociación Mundial de Zoológicos y Acuarios (WAZA, por sus siglas en inglés) han denunciado las capturas dirigidas y la obtención, por parte de parques marinos, de delfines vivos de estas cacerías. Más de 220 especialistas en mamíferos marinos han promulgado una declaración en contra de las capturas dirigidas de delfines, afirmando que la obtención de animales de estas cacerías para cualquier propósito, incluyendo consumo humano, fertilizantes, elaboración de comida para mascotas y exhibición pública, no es ética.
Santuarios
En 1994, la CBI declaró al Océano Austral (Antártida) un santuario para las ballenas. Sin embargo Japón, alojó una Objeción a la decisión y ha continuado matando Ballenas minke allí. Aunque su objeción sólo se relaciona con Ballenas minke, también ha comenzado a cazar Ballenas fin este año, e intenta comenzar a capturar Ballenas jorobadas, el próximo.
Seguramente, Brasil y Argentina, una vez más, propondrán el establecimiento de un santuario ballenero en el Atlántico Sur, aunque será poco probable asegurar los ¾ de los votos necesarios para que esta propuesta sea aceptada.
Comercio Internacional de Carne de Ballena
Noruega, Japón e Islandia mantienen reservas que los eximen de la prohibición del comercio internacional de carne de ballena, impuesto por CITES, (aunque Japón se rehúsa a importar la carne de ballena Minke de Noruega, debido a sus altos niveles de contaminantes).
Durante la última reunión de CITES, en Octubre de 2004, fue rechazado el último intento de Japón para reasumir el comercio internacional de carne de Ballena minke, confirmando que la comunidad internacional se opone a los intentos de Japón por explotar comercialmente a los cetáceos. Sin embargo, se espera que Japón utilice una mayoría simple de votos para adoptar una resolución en la CBI, teniendo como meta CITES, que propugne la reasunción del comercio de carne de ballena.
Cacería Costera de Pequeña Escala
Aunque toda cacería de ballenas, más allá de aquella con propósitos de subsistencia aborigen, está prohibida por la moratoria, Japón ha reclamado durante 20 años consecutivos, que necesita una cuota de emergencia de 150 Ballenas minke al año, para aliviar “los perjuicios económicos, culturales y sociales” causados por la prohibición, de cuatro comunidades balleneras costeras.
Si bien se cree que Japón nuevamente insistirá en sus intentos por lograr que la CBI le conceda esta cuota (que necesita una mayoría de ¾ de votos), se espera que los mismos fallarán nuevamente, pero es probable que este país tenga suficiente apoyo como para obtener una resolución expresando simpatía y apoyo para la reasunción de la cacería en esas ciudades. De hecho, Japón ya ha concedido a las mismas, una cuota de 120 Ballenas minke (tomadas del “programa de investigación” del Pacífico Norte) así como también un gran número de odontocetos.
Poblaciones en Peligro
La CBI considerará las siguientes poblaciones críticamente en peligro, y todas amenazadas por actividades humanas evitables.
Stock J
Una población genéticamente diferente de Ballenas minke en el Pacífico Norte, conocida como “Stock J”, podría extinguirse en cuestión de años. Se encuentra impactada tanto por la cacería científica de Japón como por los altos y crecientes niveles de bycatch, provocados por Japón y Corea.
Es necesario que Japón y Corea tomen acciones urgentes para proteger al Stock J del bycatch.
Ballena Franca del Atlántico Norte
Esta población, posiblemente, sea la única potencialmente viable para esta especie en el Hemisferio Norte, aún cuando su población es de 300 animales. El Comité Científico de la CBI ha advertido repetidamente que “es una cuestión de absoluta urgencia que sean hechos todos los esfuerzos para reducir la mortalidad antropogénica a cero en esta población”, y que no se justifica ninguna demora en la implementación de acciones de manejo para reducir la mortalidad.
Sin embargo, números significativos de Ballena francas del Atlántico Norte continúan muriendo o siendo seriamente lesionadas como resultado del enmallamiento en redes de pesca y la colisión con embarcaciones (incluyendo aquellas de la armada de los EEUU). Un total de catorce Ballenas francas murieron, fueron lesionadas en colisiones con embarcaciones, o han sido documentadas por quedar enmalladas en redes de pesca, entre Febrero de 2004 y Febrero de 2006. En relación con esto, EEUU está siendo instado, incluyendo una litigación de por medio, para adoptar medidas de prevención en el Atlántico Norte, tales como limitar la velocidad de embarcaciones en los hábitats de las Ballenas francas, o en zonas reconocidas por la concentración de las mismas.
Ballena gris del Noroeste del Pacífico
El Comité Científico de la CBI ha advertido repetidamente que la población de Ballenas grises del Oeste, cuyos números oscilan alrededor de 100 individuos, se encuentra en serios problemas y que es cuestión de absoluta urgencia que se hagan todos los esfuerzos necesarios para reducir la mortalidad antropogénica (incluyendo las capturas directas) y llevar los disturbios a cero para salvarla de la extinción. Tres Ballenas grises del oeste del Pacífico quedaron enmalladas en redes de pesca en Japón en 2005. |